jueves, 13 de septiembre de 2012





"Desde hoy, para siempre, condeno a tu sombra:
Que en pena y robada a la mano de Dios,
regrese al asfalto, dramática y sola,
y arrastre tus culpas, bien hembra y bien sombra,
sangrada por siete navajas de Sol".

 PIAZZOLLA /MARíA DE BUENOS AIRES/MISERERE CANYENGUE DE LOS LADRONES

miércoles, 8 de junio de 2011

martes, 7 de junio de 2011

"Sin título"


Dibujo 29x22cm / lápices policromos en papel "strathmore"/
2011

"Drink my love"


Dibujo / lápices polychromos
en papel "strathmore"/ formato 29 x 22 cm.
2011.

lunes, 6 de junio de 2011

"Sin saber por qué"




Aguafuerte sobre papel rosaespina
1/4 de pliego.
2011


Retomando espacio y letra.

Hace mucho que no escribo en este sitio (mas aún, lo tenía escondido para mis caprichos de pseudo-escritora barata). Hace tiempo que el bichito del relatar mis pensamientos, historias e ideas estaba rondando por ahí y queriendo reunir los fugaces escritos que escribia en papeles imprenta, croqueras, vales de la tarjeta BIP! hasta en papeles confort y darles un sentido.

Escribir me aclara de sobremanera mis pensamientos complejos (entiendase mas bien enrollado que complejo) ya que puedo hacer el desglose visualmente de lo que guarda la "psique humana".

Cuando escribo en general no redacto una idea previa que se transforma en historia al correr de los minutos. Por lo general nunca estructuro nada. Es por eso que escribo de corrido; escribo como un cadáver exquisito. Sin tapujos, sin complejos, sin disernimiento de la falta de ortografía ni del correlato hilado de principio a fin. Juego con eso y escribo por lo general lo que ve mi mente en un papel blanco. Siempre es como un ataque hacia el papel: ver correr la tinta y hundir con la punta del lápiz, haciendo que la fricción entre aquello brote la tinta, encapsule entre sus fibras el líquido que lo transforma en letra.
Metáforas, metonimias, marionetas, momentos momentaneos y muerte...sobre todo muerte y vida. Asi son mis relatos, asi es mi vida (accidente de vida) misteriosa hasta la muerte.
Misteriosa por que no recuerdo mis recuerdos, misteriosa por el paradigma que se concentra en la fuerza del ver y sentir el día como día y no como otra cosa.
A través de eso lamentablemente no construyo futuro; construyo pequeños "hoy" que empiezan y terminan con un abrir y cerrar de ojos.
Hasta el momento estos dias han estado calmados y pacientes pero hoy están que estallan.
De un día para otro despertaron sobre mi noche, desveló mi sueño y gritó en mi oido el susurro de lo complejo.
Asi sin hilación, sin conexión brotan, nacen y se concetran en un mismo sentido: El lenguaje que hace comunicarme más que con los demás, conmigo misma.

Egolatra o no escribo para mi. lo necesito para esquematizar todo lo que se me ataranta y no logro captar, como tambien me ayuda para crear mis obras de arte (siempre van de la mano) este "simple" ejercicio.
Asi que nada..me la juego por publicar lo que salga teniendo en cuenta lo que son sin pretención alguna mas que entregar mas completa la reflexión (como parte del proceso) las preguntas que se complementan entre la experiencia del diario vivir, el pensamiento, el escrito y la obra de arte.

jueves, 15 de enero de 2009

Stronger Than Me (So Broken)

¿CREES QUE NO ME ENOJA VIVIR ENTRE TANTA DROGA PARA SER FELIZ?


Drogas para levantarse, drogas para dormir, drogas para vivir. Y soñar es una droga también necesaria para que el alma pueda vivir.

Vivir. El como vivir me afecta demasiado te diré. Ahora estoy aquí tratando de ver el pozo sin fondo que es donde dejo caer mi mustio cuerpo cada noche y más que una noche, mejor todos estos días que son noche por que la cama ahora es un ataúd, me come y me cierra todo escape.

Pero en fin, así me dejaste, completamente muerta. Sola. Triste y más encima drogada.

Camino para llegar a no se que parte por que se me olvidó. Me dan drogas parta olvidar así que también es común que me pierda hasta para ir a comprar el pan.

Sucedió, mi rumbo cambió, cambió al sin rumbo.

Ya el cerebro comenzó a no hacer la sinapsis correspondiente y lo reemplazo por el corazón. Grande fue su sorpresa a l ver que ahí tampoco no había nada, solo el hoyo correspondiente del escopetazo que dejaste.

Dejaste varias cosas similares al vacío, hoyos tan grandes como un hoyo negro.

Me levanté y me parece haber visto lo mismo hace 5 horas (o quizás era un día y no me di cuenta verlo pasar) ¡Pero que va!, se me olvido que te llevaste mi memoria; las pastillas también.

Me levanto por no hacer otra cosa para que no me trague la cama de dos plazas en la que vivo hace unos meses. Pongo los pies en la alfombra. Hace tiempo que no lo hacía. Hace tiempo no sabía como era el suelo a que sabía sin estar con el cuerpo completo en el como son las caídas. Ahora lo veo de otra perspectiva y me da risa.

Me acuerdo que no me podía el cuerpo ese día (como todos los otros días). En un acto de valor le di anarquía a la cama saliendo de ella caminando. Extraña sensación de alejarse del ataúd por unos momentos y ver que soy como un niño que recién empieza a caminar. Siento mis piernas temblar, no tengo soporte alguno así que con la ayuda de un mueble que estaba por ahí sostengo mi triste humanidad compleja y llena de vacíos. Quizás también te llevaste lo que articulaba mi cuerpo y hasta hoy no me había dado cuenta.

Cierro los ojos y siento la alfombra entre mis pies como la hierba cuando corres descalzo por allá lejos sin horizontes ni fronteras. Ahora imagino que estoy ahí libre otra vez, con los brazos y las manos abarcando toda esa bella inmensidad con la que solo se puede abrazar con la imaginación.

Me doy mil vueltas en la pieza de dos por dos imaginando que son metros y metros, hectáreas, universos.

No me había dado cuenta hace mucho tiempo que tenía todavía un cuerpo que todavía (de alguna cierta manera) podía manipular a mi “antojo” (muy entre comillas).

No había música en la habitación por que también me la usurpaste. Pero ahí no se si habrán sido efecto de las drogas o las ansias de que apareciera en mis oídos la ventana que elevaba la blanca cortina que jugaba con la brisa del viento me lo dio. Me pare ahí a escucharlo, a sentirlo, a sentir que había en el tanto misterio como que yo ahora después de tantos meses en una cama postrada levantara el mustio cuerpo, caminara y le hiciera bien.

No me acordaba por que no me había levantado por tanto tiempo. ¡Ahora me acuerdo!, no había razón alguna. Pero hoy era distinto, el viento me daba una, aunque fuera poca como un recién nacido que solo recibe estímulos yo recibí el mío en ese momento.

“Cosas de dios” por ahí pensé en una metáfora de mi padre que siempre me contó.

Me decía: “¿Como es dios, como sabes que dios existe si no lo puedes ver?” Ahí uno siempre responde lo mismo “no lo sé por que no lo he visto”. Entonces prosigue: “así mismo dios es como el viento, no lo ves pero sabes que esta ahí por que lo sientes, lo respiras, te refresca, te hace bien”. Mmm.....… ahí me senté a pensar en eso detrás de la ventana. No pude evitar soltar un pequeño ¡ja! (me hicieron un jaque mate).

Pude sentir como el viento traspasaba mi cabeza como el hoyo en la pared que veía hace meses en su mismo lugar.

Sentí mi pelo entre las manos mientra sostenía el vacío de la cabeza que solo era un grasoso pelo, mi cuerpo solo cuerpo y mis pensamientos se los llevo…la droga quizás. No lo sé.

“Me parece que hay que darle viento al cuerpo” y bajé las escaleras del segundo piso casi rodando (por que ahí supe que las rodillas estaban sin uso hace mucho tiempo) a darme una ducha.

Hace meses no iba al baño sola. Meses que me dio miedo mis propios actos. Miedo por que mi dolor manejaba mi cuerpo por que mis pensamientos como he dicho ya se fueron. Meses en donde las drogas me hacen levantarme y acostarme. Meses donde la comida y la música no existieron, meses, meses, meses…

Impactarte fue ver que me desvestí frente a ese gran espejo que había en el baño con esas luces en los marcos como de estrella de cine. Impactante fue ver que dejaste marcas más allá de lo permitido. No había palabras para ver lo que vi en ese cuerpo. Tampoco me reconocí.

El esqueleto de huesos se hacía presente y el cuadro era deprimente: piel gris, manos descascaradas, pelo graso, cuerpo sin músculos, estómago pegado a la columna, costillas que reemplazaban a mis pechos y mis pechos…se los llevó el viento.

No tenía piernas, no tenia piel, no tenia nada de lo que yo había cultivado durante estos años de vida. Me lleve una mano a mi boca tapando la expresión de horror. Es ahí cuando me di cuenta que estaban mis ojos ya fuera de sus cuencas por lo flaco, por lo oscuro…. ¡Mis ojos; no vi nada en mis ojos!

Me desconecto un poco de la imagen por que la rompe el sonido del agua caer .Sigo con el plan de meterme a la ducha. Jabono un poco de esto y de aquello, más que nada lo que queda. Pero no pude escapar de mis ojos. De mi cuerpo si, de mis no pensamientos quizás ¿pero de mis ojos? ¡Jamás! No veía nada en mis ojos. ¡Hasta cuando dejé que me carcomieras los ojos, quien mierda te dio derecho, que cosa tan atroz te hice para que me los dejaras secos y sin vida!

Entre la rabia que sentía dejé de concentrarme en mis rodillas y me dejé caer en la loza y de ahí con el agua que me pegaba con violencia grité, grite como nadie ni nunca lo había hecho. Pero nadie escucho por que se me olvido que los gritos eran para afuera, así que fue peor por que como mi cuerpo era un hoyo negro grité mil veces sin sonido, solo gritando para dentro, el grito mas terrible del ser humano, el sin sonido, el donde el chillido no existe, donde ni el cuerpo te acompaña. Solo un grito hacia la nada y la nada es un grito. El grito sordo.

Solo ahí comprendí que el timbre lo llevaba donde sea y que el desierto era más extenso que ninguno en mis tierras. Aunque quisiera limpiar las mías con viento y marea las marcas del dolor no se las lleva cualquiera.


Ahí entendí que el dolor era la droga para levantarme, la droga para dormir, droga para vivir. Y soñar es una droga también necesaria para que el alma pueda vivir.

"Esta fue una historia que conté hace 7 meses atrás. quedó grabada por ahi entre mi no-memoria y se cuenta hoy como las tantas que contaré".